Presoterapia

La presoterapia es un tratamiento terapéutico que sirve para contrarrestar y combatir la mala circulación y los edemas (inflamaciones debidas a la retencion de líquidos).

Total Care cuenta con la más avanzada tecnología del mercado, con equipos con programas adaptados a la necesidad de cada cliente.

¿ Para qué sirve ?

    • Evitar el desarrollo de la celulítis
    • Prevenir la retención de líquidos
    • Mejorar la calidad de la piel
    • Evitar y tratar las venas varicosas
    • Reducir edemas
    • Modelar piernas, brazos, nalgas y vientre
    • Mejorar y reforzar los tejidos de la piel
    • Eliminar toxina

Además, la presoterapia es un gran aliado en los tratamientos pre y post-liposucción, pre y postparto, anti-estrés, piernas cansadas, menopausia, hinchazón localizada, etc.

¿ Cómo funciona?

El tratamiento de presoterapia se efectúa introduciendo las extremidades corporales en unas botas o manguitos con una doble pared, que forma una cámara hinchable donde con la ayuda de un compresor, se insufla aire a presión correctamente dosificada, ejerciendo una leve presión en las zonas tratadas.

Cuando es activado el equipamiento neumático, las botas se hinchan y comprimen, y así empujan los flujos (sangre y linfa) desde la periferia hacia la parte superior del cuerpo. De este modo, se estimula el correcto flujo circulatorio y linfático.

¿Qué se siente mientras se aplica el tratamiento?

El tratamiento de presoterapia no causa dolor, ya que se ajusta la potencia a fin de ofrecer la mayor comodidad de cada persona. La sensación que se experimenta es similar a la de un masaje manual, proporcionando una agradable sensación de relajación y bienestar.

¿Cuántas sesiones son necesarias?

No hay un número de sesiones establecidas. La presoterapia debe ser concebida como un tratamiento habitual para las personas que sufren algunos de los problemas para los que está especialmente indicada. En tal caso, dos sesiones a la semana sería la periodicidad recomendada para este tratamiento.

Recomendaciones

Es recomendable beber un mínimo de dos litros de agua a diario, durante y después del tratamiento, así como practicar ejercicio y mantener una dieta equilibrada y saludable.